Aventura en la naturaleza
Un dia de aventuras en Usiacurí, resignado a que no lo dejaban meterse en la piscina "natural"
Una colección de instantes cotidianos y miradas eternas de los 4 pequeños grandes protagonistas de la casa.
Un dia de aventuras en Usiacurí, resignado a que no lo dejaban meterse en la piscina "natural"
Después de que sus juegos partieran la maceta del bonsai, ahora es su protector.
Primer regalo de navidad que tuve, ya antes había tenido regalos, pero no de navidad... Aunque a la hora ya no lo tenía puesto.
Siempre estoy siguiendo el rastro que detecto con mi nariz, a dónde va o qué es? No lo sé, pero algun día lo descubriré.
Sus ojos brillantes y mirada penetrante te obligan a darle de lo que estes comiendo.
Luke tiene la sonrisa más contagiosa cuando sabe que viene una caricia.
Ningún rayo de sol pasa desapercibido para mí, me encanta tomar el sol en mi silla del patio.
Siempre estoy listo para salir y soy muy impaciente, si no me sacan ellos, me saco yo mismo.
El sabe como conquistarte, incluso cuando te resistes.
Si buscas relajarte y saber que pasa a tu alrededor, Luke conoce el mejor lugar para hacerlo.
Cada vez que me niegan algo reciben todo mi resentimiento y odio, pero si me dan comida se me pasa.
Yo también quiero hacer parte de lo que estan haciendo, aunque no tengo ni idea de lo que sea... Por cierto ¿Qué hacen?
No importa donde esté, Kikin siempre detecta y saborea la comida antes de probarla.
Cuando menos te lo esperas puedes encontrarlo observando lo que haces.
Yo siempre lo he sabido, aunque mis humanos crean que darme una cama es mejor, yo amo las cajas.
Ellos aun no decifran lo que pienso, puedo estar pensando en salir, jugar o intrigado de lo que sucede... O quizas pienso como dominar el mundo.
Esta es una de mis primeras veces en playa, corrí demasiado y quede cansado... Pero eso no evita mostrar mi dominio sobre el asiento trasero del carro.
Llegué siendo esta bolita de pelos tierna y juguetona. Lo que ellos no se esperaban es que asi como soy amoroso también puedo ser grosero .
Realmente no soy de otro planeta, simplemente así me recogieron. Lo que si es de otro planeta es mi amor por mis humanos... Y la comida, sobretodo por la comida.
Siempre estoy con mi abuela en su cuarto, pendiente de ella o lo que hace, así como ella está pendiente de mí, lo malo es que no me sabe tomar fotos.